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jueves 17 de abril de 2008

La batalla de Kassax

El planeta olvidado I, La liberación
Capítulo 10, El congreso dde la FOUD
Páginas 328 - 336
Los 4 caminaron y se acercaron a la gran sala de la izquierda, las paredes ovaladas eran blancas y tenían una puerta azul de bordes negros, al costado, uno de esos aparatos para introducir el coster. Fernando introdujo su coster y la puerta azul se abrió.
La sala de proyecciones estaba totalmente alfombrada de azul, las paredes eran blancas, arriba había una esfera plateada y al costado de la puerta, un pedestal con un agujero al centro, exacto para poner el guus.
Fernando colocó el guus, y al instante, todo a su vista empezó a girar como si estuvieran dentro de un remolino, poco a poco el panorama se iba aclarando.
Cuando todo dejó de dar vueltas, los 4 se vieron en el centro de una batalla que ocurría en un planeta de cielo celeste y despejado. Un impresionante sol se alzaba sobre lo alto, la superficie de un verde y fino pasto, se podían observar grandes y frondosos árboles a los alrededores, era un planeta más que hermoso.
Fácilmente, pudieron reconocer lo que pasaba ahí, cientos de naves plateadas se enfrentaban a otro cientos de naves rojo sangre, la batalla no solo era en el aire, sino también en la superficie, los valientes soldados de la FOUD luchaban sin cesar, todos vestían uniformes azules de guantes negros y cascos del mismo color, era una batalla campal, muchos morían al instante al caer las bombas que caían desde el cielo.
No solo había naves pequeñas de guerra, sino que ambos bandos tenían naves más grandes que destruían a las chicas y soltaban más naves pequeñas. La más sorprendente era una que estaba reposando sobre la superficie del planeta, a un lado de la batalla, en el bando de los cruldestorianos, esta nave era inmensa, rojo sangre, de forma triangular. Muchos de la FOUD le disparaban y los rayos rebotaban. Los 4 jóvenes terrícolas caminaban por el centro del campo de batalla y los soldados los atravesaban sin hacerles nada, Fernando tuvo que agacharse instintivamente más de una vez cuando pasaban rayos cerca suyo, aunque sabía que no le harían nada pues era un holograma. Luego de unos segundos, el audio empezó a sonar.

- La famosa batalla de Kassax es un hito en la historia de la FOUD, pues es aquí donde se enfrentaron el gran Hyracs Jorleff contra el poderoso Osturus Cruldestor.

El último descendiente de la familia real cruldestoriana, Osturus Cruldestor, había confirmado las sospechas de que era mucho más poderoso que sus antecesores y expandió su imperio tras la muerte de su padre, ni bien tomó el poder. Osturus repotenció su imperio, el planeta Cruldestor se volvió uno de los más desarrollados del universo, y puso especial énfasis en armar un ejército sumamente poderoso consiguiendo misteriosos contactos con los que consiguió mejores armas.
Pero para Osturus Cruldestor esto no era suficiente, luego expandió su poderío conquistando los planetas de la zona, nadie podía detenerlo, la población de estos planetas fue esclavizada y los recursos de los planetas conquistados explotados.
La FOUD solicitó a Cruldestor devolver los planetas conquistados, pues muchos de ellos eran federados, pero Cruldestor hizo caso omiso y siguió expandiendo su imperio.
El poder de Cruldestor incrementaba peligrosamente, y ante la desobediencia a la federación oficialista, la FOUD, con el poderosos Hyracs Jorleff como presidente, le declara la guerra en el reirez 1492 (1980).
Para desconcierto general, el ejército de la FOUD no era suficientemente poderoso para detener a Cruldestor, y no dejaba de cosechar derrotas en cada batalla que se enfrentaban. La única manera de detener a Cruldestor era enfrentándolo, todo el universo conocido especulaba si ganaría Jorleff o Cruldestor en una batalla frente a frente.
Cruldestor decidió atacar el planeta Kassax de la galaxia 25, un hermoso planeta y uno de los más desarrollados de la FOUD. Esto significó un golpe duro para la FOUD, no se podría permitir perder un planeta tan importante, e intentaron evitarlo a toda costa.
Como se aprecia en el holograma, la batalla estaba bastante dispareja, los cruldestorianos estaban ganando terreno, fue entonces cuando el gran Hyracs Jorleff abandonó la seguridad de su palacio y decidió enfrentar a Cruldestor personalmente.

De pronto, los cuatro vieron como se acercaba una resplandeciente nave plateada por los cielos, cuando se acercó, Fernando se sorprendió de verla. Era misma nave en que Hostrick había llegado a la Tierra.
La nave plateada se acercaba a la superficie y todos se detuvieron, dejaron de luchar, las naves en el aire dejaron de disparar, era impresionante, era como si hubiera caído un paralizante sobre cada ser en ese planeta ni bien notaron quien había llegado. Nadie la atacó, nadie le disparo, solo miraron.
La nave presidencial tocó la superficie lentamente sobre ese fino pasto, nadie dejaba de mirar a ver que sucedería. Estaba a pocos metros de los 4 terrícolas que lo veían 21 años después de ocurrido tal suceso.
El presidente no se dejó esperar, la puerta de la nave plateada se abrió dejando salir una energía que Fernando sentía aunque no este en tal lugar. La luz del sol resplandeció sobre unos dorados cabellos que salieron de la nave. Era el presidente de la FOUD.
Su semblante era impresionante, medía unos 2.20 metros, su piel era muy blanca y sus cabellos dorados y largos, que combinaban perfectamente con su blanco traje de rayas negras, muy elegante. Su mirada profunda se clavó sobre la gran nave triangular que estaba estacionada frente a él. Detrás de el apareció un personaje familiar a Fernando, era Hostrick, el actual presidente de la FOUD.
Casi como robots, todos miraron al presidente y voltearon a ver a la gran nave de Cruldestor, el universo entero esperaba que baje, esperaban ver la batalla más esperada de la historia.
Parecía que ninguno de los dos quería hacer esperar a los espectadores, pues una gran puerta se abrió de la nave roja y una rampa cayó suavemente al suelo. Una gran figura se aproximaba al exterior, nada más y nada menos que Osturus Crudestor.
Vestía su habitual traje negro con líneas doradas, su piel era rojo ladrillo y en vez de nariz tenía unas delgadas aberturas verticales en los laterales de su rostro, su boca era muy delgada, no tenía labios, y sus ojos inspiraban terror, tenían bordes y venas rojas y sus pupilas eran grises, atemorizantes y miraban directamente a los verdes de Jorleff.
Hasta los terrícolas se habían quedado atónitos al ver a ambos personajes frente afrente, a unos 30 metros aproximadamente uno del otro, aunque no sentían lo que pasaba ahí, pues era solo un holograma, de solo verlos sus cuerpos temblaron de la emoción.

- ¿Acaso crees que podrás derrotarme? – le dijo Cruldestor a Jorleff burlonamente.
- Tu soberbia te traicionará, Osturus Cruldestor.
- Yo no soy Reiyesst, no podrás contra mí, has cometido un gran error al salir de tu seguro palacio y venir hasta acá, tú mismo has elegido el lugar de tu muerte, mira a tu alrededor, pues será el último planeta que verás.

Jorleff ya no respondió, parecía que estaban luchando con la mirada, calculaban cada movimiento que hacía su oponente antes que empiece la pelea.
Cruldestor movió su mano hacia su cinturón, cogió su dorada arma lentamente y la levantó, luego la tiró varios tros lejos de él. Jorleff cogió su arma lateada y también la lanzó.
Tanto cruldestorianos como los de la FOUD estaban paralizados, miraban atentamente a Cruldestor y Jorleff, una gran pelea estaba a punto de comenzar.
El planetahermosos planeta Kassax sería testigo, el cielo estaba completamente despejado, la superficie estaba cubierta por un pasto muy fino, un brillante sol se alzaba sobre las cabezas de todos. El dorado pelo de Jorleff brillaba y se agitaba con la suave brisa.

Cruldestor clavó su Jule en el fino pasto verde. Y se puso en posición de batalla. Jorleff movió sus brazos, uno delante de otro.

- Atácame, Hyracs - le dijo Cruldestor retándole

Cualquiera habría esperado que Jorleff se niegue y le diga a Cruldestor que ataque primero, pero no fue así, Jorleff se movió más rápido que la imagen y ya estaba sobre Cruldestor. Extendió su mano derecha hacia su oponente, Cruldestor se agachó rápidamente y un árbol detrás de Cruldestor explotó en mil pedazos, le había lanzado algo invisible a Cruldestor, tal vez algún tipo de energía.
Cruldestor estaba agachado, pero eso no impidió que intentara golpear a Jorleff desde el suelo.
El presidente saltó rápidamente, se dio un mortal sobre la cabeza del conquistador y cayó parado sobre el césped esquivando el ataque de su oponente, se movían tan rápido que casi no podían distinguirlos.
Cruldestor no esperó que Jorleff volteé, en un rápido movimiento, se paró y golpeó la espalda de Jorleff.
Un grito de dolor se escuchó por todo el campo de batalla, Jorleff cayó de rodillas sobre el suelo, una risa burlona se dibujo en la horrible roja cara de Cruldestor. El pelo cubría el rostro de dolor de Jorleff. Parecía que había sido un golpe fatídico, o tal vez estaba mezclado con otra cosa, ningún terrícola podría imaginar que clase de técnicas podrían utilizar aquellos poderosos extraterrestres.

- Creí que ofrecerías más resistencia, presidente.

La estruendosa risa de Cruldestor se escuchaba por todos lados. Ahogaba la esperanza de cualquiera que, por lo menos por un segundo, haya pensado que la victoria de Jorleff era posible.
Cruldestor agarró los dorados cabellos de Jorleff, con su mano derecha, la que tenía algo extraño en su guante. Tiro de los cabellos del presidente para que su cara quede al descubierto.
Se pudo apreciar que Jorleff botaba sangre por la boca, el golpe que le había dado Cruldestor fue tan certero que había dejado a Jorleff al borde de la derrota, si es que ya no estaba perdido.
El presidente no estaba dispuesto a perder. No así, no siendo humillado ante su mortal enemigo.
Sorprendentemente, Jorleff le aplicó un puñetazo de lleno en el rostro a Cruldestor, el guante de Jorleff brilló unos segundos como si hubiera golpeado con algo, pero no había nada. El conquistador soltó los cabellos del Jorleff y dio unos pasos hacia atrás tambaleándose mientras se agarraba la cara.
Jorleff se paró, extendió las plamas de sus manos hacia Cruldestor, y, en ese momento, Cruldestor salió volando unos veinte metros hacia atrás gracias a una fuerza invisible que Jorleff le había lanzado.
Hyracs Jorleff, con el rostro empapado en sangre, dio un salto de veinte metros para alcanzar a Cruldestor antes que este se recupere, pero fue muy tarde.
Cruldestor se había levantado y en el aire golpeó a Jorleff, parecía en cámara lenta como si fuera un videojuego, el puño cerrado de Jorleff se hundía en el estomago del presidente para luego caer al suelo retorciéndose de dolor.
Cruldestor cayó suavemente al suelo y miró al Jorleff.

- Me has hecho enfadar, Hyracs Jorleff, te iba a matar rápidamente, pero ahora tendrás una muerte lenta y dolorosa.

Cruldestor caminó hacia Jorleff, que estaba tirado boca abajo sobre el verde y fino césped. Cruldestor llegó hasta donde estaba Jorleff tirado y lo volteó con el pie dejando al descubierto su rostro ensangrentado. Cogió el cuello de su blanco uniforme, que ahora estaba rojo brillante. Con una mano levantó a Hyracs Jorleff, el presidente de la FOUD, el grande, el héroe, el que derrotó a Reiyyest, considerado el más grande guerrero de la historia. Ahora estaba siendo levantado en el aire por una mano de Cruldestor.

- ¿Creíste que me ganarías, basura? ¿Creíste que te podías comparar a mí? ¿A mí? Mira a todos estos desgraciados a nuestro alrededor, a todos estos estúpidos que en algún momento pensaron que podrías derrotarme, pero no importa, todos pagarán, todos morirán hoy.

Cruldestor empezó a golpear con su otro puño a Jorleff que intentó recuperarse con un rápido movimiento pero, Cruldestor lo soltó y cayó pesadamente al suelo, donde Cruldestor empezó a patearlo.
Cruldestor cogió la insignia de la FOUD que Jorleff tenía en el pecho, y la destruyó al estrellarla contra el rostro del presidente, cogió por detrás a Jorleff y le agarró las manos y las llevó hacia atrás, haciendo que los brazos del presidente se estiraran, luego los cruzó.
Jorleff gritaba de dolor, era insoportable verlo. Alrededor todos estaban atónitos. Alguien gritó.
Un extraterrestre de piel verde gritó

- ¡NO!

Y corrió hasta el lugar que luchaban, Cruldestor lo miró, soltó a Jorleff y le dio un puñetazo en la boca del estomago al extraterrestre que había acudido a la ayuda de Jorleff. La mano de Cruldestor salió por la espalda de la extraterrestre manchada de sangre azul, lo había atravesado. Cruldestor sacó su mano y el extraterrestre cayó al piso de rodillas y luego de bruces, empezó a agonizar, y murió inevitablemente, había querido defender a Jorleff, pero nadie podía hacerlo.
Luego de esto, Cruldestor se volvió ante Jorleff. En el suelo empezó a golpearlo, luego le cogió el pelo, le tiró la cabeza para atrás, y le dio directamente en el rostro varias veces. La cara de Jorleff estaba desfigurada.

- Despídete – le dijo Cruldestor cuando se aburrió de golpearlo. Todos esperaron lo peor.

Cruldestor agarró a Jorleff con una mano, le escupió y lo lanzó al aire, el cuerpo del presidente empezó a elevarse y Cruldestor saltó rápidamente hacia él, lo alcanzó. En el aire, a unos 40 metros de altura, puso la mano derecha en el corazón de Jorleff, era como si el holograma se paralizara por unos segundos… una luz dorada atravesó a Jorleff y residuos de parte de su cuerpo volaron en el aire, mientras sangre salía de la boca del presidente. Empezó a caer, todos vieron sin moverse como aquel poderoso extraterrestre tan querido por todos caía al suelo, se movió un poco parecía que intentaba hacer algo con las mano, y murió.
Su cuerpo quedó inerte en la superficie, con el pelo desparramado sobre el césped, y la sangre roja brillaba en su cara y en su uniforme, que hasta hace unos momentos era blanco como la nieve.
Cruldestor aún estaba en el aire, su capa negra tapaba la luz del sol mientras caía.
El gran Hyrac Jorleff había muerto. El gran guerrero legendario había muerto fácilmente a manos de Osturus Cruldestor, el más poderoso del universo, de la historia.

- Ahí esta su guerrero legendario ¡MUERTO! – Han perdido la guerra, pues hoy eliminaremos su ejército.

Sorpresivamente, Hostrick le lanzó un Jule a Cruldestor por detrás, el cual esquivó.

- ¡RETIRADA! – ordenó Brous.

Ante la confusión general, Cruldestor distraído, los cruldestorianos sorprendidos, el ejército y las naves de la FOUD escapaban del planeta.
Tras unos segundos, los cruldestorianos reaccionaron, y atacaron, todo sucedió muy rápido
Cruldestor volteó y miró a Hostrick que estaba petrificado. Con una mirada de odio se lanzó hacia el, pero se chocó fuertemente contra una misteriosa muralla invisible.
Hostrick aprovechó para escapar en la nave de Jorleff, muy rápido, todos los de la FOUD evacuaban el planeta ante la sorpresa general. Si no fuera porque Cruldestor había sido extrañamente paralizado, seguramente habrían muerto todos.
El audio continuó.

- La guerra no terminó ahí, gran parte del ejército de la FOUD huyó, muchos murieron. Hostrick, la mano derecha de Jorleff, fue proclamado presidente de la FOUD. Y la guerra contra Cruldestor persiste hasta ahora.